Que no podía volar…

Que no podía volar…

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El 22 de Julio… sí lo sé, aquí estoy yo más de un mes después para contarlo…🤪 , pero bueno a lo que iba…

Pues… estaba yo con mis cosas, cuando escuché a un bicho entrar por la venta; mi primera reacción después de pegar un brinco fue: «¡No! ¡Otra cucaracha, no!»

Afortunadamente no lo era, era una mariquita amarilla.

Bueno, no sé que ocurrió, si se golpeó al entrar o ya entró así mareailla… pero estaba claro que no lograba moverse bien y tampoco volar. Mi hermano pensó que es que se le habían cruzado las alas, por lo que intenté ayudarla con delicadeza, pero, por no hacerle daño, al final simplemente, decidí esperar.

La dejé en la galería esperando, que si tenía suerte y se recuperaba, al día siguiente cundo fuese a mirar ya no estuviera. Pero últimamente estoy un poco sensible…. Así que ahí estaba yo pasando pena y pensando:

«¿Por qué…? ¿¡Por queeeeé ha tenido que venir a morir aquí!?» , sip y llorando un poco. 😭

Así que, temiendo que se cayera en la galería, la traje de nuevo a mi habitación.

Aquí me di cuenta que ya (aunque todavía se quedaba patas arriba a cada dos por tres), por lo menos se mantenía recta (si ves la primera foto se nota que se caía hacia un lado).

Lo que hice fue, hacerle una especie de muro con lápices, para que no cayera al suelo. Y me fui a dormir…

Al cabo de unas horas me dio por mirar y estaba patas arriba, la puse bien y le envié un pensamiento de: no puedo estar pendiente de ti, echa a volar por ti misma…

Y me dormí, y a las horas tuve un sueño… en él me despertaba y la mariquita estaba a mi lado, creo que patas arriba… (como hace más de un mes pues se ma olvidado un poco…), la ponía recta y, ‘¡vualá!’, echaba a volar.

También decir que se había convertido en roja, y en mi sueño tenía que abrir la cortina para que se fuera, y bueno, salió de mi visión y me desperté…

Nada más abrir los ojos me giré para mirar dónde la había dejado, y… no estaba. El ‘muro’ seguía igual y de todas formas busqué por si acaso, pero no estaba… Lo que me hace pensar, y quiero pensar, que al final voló. Yo tenía la ventana y las cortinas bien abiertas, así que pudo irse.

Fue una historia bonita, con el cachondeo de mi hermano que dice que mi habitación parece un veterinario… porque entran tantos bichos… y eso que es un ático… Mira, hace un par de días me llevé otro susto y era un escarabajo negro, aunque este estaba perfectamente bien.

Y bien, iba a hacer un dibujo con Illustrator (aprendiendo a usar el programa a la vez), pero el dibujo de vectores no me hace (para verlo sí, pero para hacerlos yo me aburre) y hacer un dibujo a mano, con lo que me estiro yo para hacer las cosas… sería tardar otro mes en publicar, así que os dejo con las fotos que le hice.

¡Espero que la mariquita esté feliz volando por ahí! 🐞

¡Saludos!

 

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